Según el Reglamento Europeo 261/2004, circunstancias extraordinarias son aquellas que no podrían haberse evitado aunque la compañía aérea hubiera tomado todas las medidas pertinentes.

Ejemplos de circunstancias extraordinarias serían los siguientes:

Condiciones meteorológicas adversas

Nube de cenizas, nieve, tormenta, lluvia helada o niebla (en estos casos para reclamar indemnización deberemos fijarnos en si ha operado algún vuelo de la compañía aérea concreta a la misma hora que el que se ha visto afectado, a fin de alegar la inexistencia de circunstancias extraordinarias).

Huelga del personal de la aerolínea

Según el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), en sentencia de fecha 17 de abril, "la ausencia espontánea de una parte importante del personal de la navegación de una aerolínea no constituye una "circunstancia extraordinaria" que les exima de indemnizar a los pasajeros afectados", es decir, el TJUE no considera la huelga de personal como causa de "fuerza mayor" que exima de compensación alguna. En este apartado encontraríamos como circunstancias extraordinarias la huelga de tripulantes de cabina (azafatas y pilotos), huelga del personal de tierra y huelga de personal de stands.

Huelgas que no dependen de la aerolínea

Eximentes de compensación alguna:
- Huelga de Controladores.
- Huelgas del aeropuerto que no fueran de personal.
- Huelga general de un país concreto que afectara a la operativa aérea.

Otras causas de circunstancias extraordinarias

Riesgos inevitables que influyeran sobre la seguridad del vuelo, inestabilidad política, impactos de aves con la aeronave. Por otro lado, las deficiencias inesperadas o problemas técnicos del avión no son considerados como circunstancia extraordinaria.